Está más que comprobado que existe una relación entre las notas musicales y el estado anímico de las personas, al igual que su capacidad para facilitar el tránsito de una emoción a otra rápidamente. También el ruido posee esta habilidad.
Desde hace muchos años, existe la incertidumbre de comprobar si realmente es cierto que la música puede cambiar nuestro estado de ánimo. Una pequeña parte de la humanidad cree que tan sólo es una falsa creencia y que si has tenido un día duro, nada te va a hacer cambiarlo.

Personalmente, creo que la música no puede cambiar completamente nuestro estado de ánimo, pero es cierto que influye mucho en él. Es una buena elección recurrir a ella, también cuando no estamos de humor. Siempre nos refuerza anímicamente y es capaz de calmarnos. Es imprescindible en nuestras vidas.
